La obesidad es mucho más que una cuestión estética. Se trata de una enfermedad crónica que puede afectar gravemente a la salud y aumentar el riesgo de padecer diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares y otras patologías asociadas. El Dr. Sergio Ortiz, cirujano bariátrico de ilahy, explica cómo la cirugía bariátrica se ha convertido en una de las herramientas más eficaces para combatir la obesidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
En este episodio de “De Dentro Afuera”, el Dr. Ortiz aborda en qué consiste la cirugía bariátrica, qué tipos de intervenciones existen actualmente, cómo ha evolucionado la cirugía mínimamente invasiva y por qué el acompañamiento multidisciplinar es fundamental para conseguir resultados duraderos y saludables.
La cirugía bariátrica: mucho más que perder peso
La cirugía bariátrica engloba diferentes técnicas quirúrgicas diseñadas para ayudar al paciente a perder peso de forma saludable. Estas intervenciones actúan reduciendo la cantidad de alimento que puede ingerirse o disminuyendo la absorción de nutrientes, favoreciendo así una pérdida de peso progresiva y controlada.
Según explica el Dr. Ortiz, el verdadero objetivo no es únicamente reducir kilos, sino mejorar las enfermedades asociadas a la obesidad y aumentar la esperanza y calidad de vida de los pacientes.
“Cuando conseguimos disminuir el peso y mejorar las enfermedades asociadas, reducimos también el riesgo cardiovascular y mejoramos significativamente la salud general del paciente”, señala.
¿Quién puede beneficiarse de una cirugía bariátrica?
La cirugía bariátrica está especialmente indicada en pacientes con obesidad que presentan dificultades para conseguir una pérdida de peso mantenida mediante dieta, ejercicio u otros tratamientos.
Generalmente, puede recomendarse en pacientes con un índice de masa corporal (IMC) superior a 35 o en personas con un IMC superior a 30 que además presenten enfermedades metabólicas asociadas como diabetes, hipertensión arterial o alteraciones del colesterol y los triglicéridos.
Por este motivo, el especialista insiste en que no se trata de una intervención estética, sino de una cirugía enfocada a mejorar la salud y prevenir complicaciones futuras.
Manga gástrica y bypass gástrico: las técnicas más utilizadas
Actualmente existen diferentes procedimientos bariátricos que se adaptan a las características y necesidades de cada paciente.
Una de las técnicas más realizadas es la manga gástrica o gastrectomía vertical, que consiste en reducir aproximadamente un 75-80% del volumen del estómago. Esto permite que el paciente alcance la sensación de saciedad mucho antes y disminuya considerablemente el apetito.
Además, durante esta intervención se elimina una parte del estómago encargada de producir grelina, una hormona relacionada con la sensación de hambre.
Otra de las opciones más frecuentes es el bypass gástrico, considerado una de las técnicas más utilizadas a nivel mundial. En este procedimiento se crea un pequeño reservorio gástrico y se modifica el recorrido del alimento a través del intestino, reduciendo tanto la cantidad de comida ingerida como la absorción de nutrientes.
La elección de una técnica u otra depende de múltiples factores, como la edad del paciente, sus hábitos alimentarios, la presencia de enfermedades asociadas y el grado de obesidad.
Resultados visibles desde los primeros meses
Los beneficios de la cirugía bariátrica comienzan a apreciarse en los primeros meses tras la intervención.
La pérdida de peso se produce principalmente a expensas de la grasa visceral, considerada la más perjudicial para la salud por su relación directa con enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Según explica el Dr. Ortiz, los cambios más importantes suelen producirse durante los seis primeros meses, aunque la pérdida de peso continúa progresivamente durante el primer año.
Además, muchos pacientes experimentan una mejoría significativa de patologías como la diabetes tipo 2, la hipertensión o el síndrome metabólico incluso pocas semanas después de la cirugía.
La importancia de cambiar hábitos
Aunque la cirugía es una herramienta muy eficaz, el éxito a largo plazo depende también del compromiso del paciente.
Por ello, todos los tratamientos bariátricos en ilahy se acompañan de un seguimiento multidisciplinar en el que participan cirujanos, nutricionistas y psicólogos especializados.
“El paciente debe entender que la cirugía no sustituye el cambio de hábitos, sino que le ayuda a conseguirlo”, explica el especialista.
La reeducación alimentaria, la actividad física regular y el apoyo psicológico son fundamentales para mantener los resultados y evitar recuperar peso con el paso del tiempo.
Cirugía mínimamente invasiva y recuperación rápida
Uno de los grandes avances de los últimos años ha sido la consolidación de la cirugía laparoscópica y la incorporación progresiva de la cirugía robótica.
Ambas técnicas permiten realizar la intervención mediante pequeñas incisiones, reduciendo el dolor postoperatorio, las complicaciones y el tiempo de recuperación.
La cirugía robótica aporta además una mayor precisión quirúrgica gracias a la visión tridimensional y a la capacidad de movimiento de los instrumentos, lo que permite procedimientos aún más seguros y precisos.
En la mayoría de los casos, los pacientes reciben el alta hospitalaria en apenas 48 horas y pueden retomar gran parte de sus actividades habituales en pocas semanas.
Resolver los miedos más frecuentes
El miedo a las complicaciones sigue siendo una de las principales preocupaciones entre quienes valoran someterse a una cirugía bariátrica.
Sin embargo, el Dr. Ortiz destaca que actualmente, cuando la intervención se realiza por equipos especializados y con experiencia, las tasas de complicaciones son muy bajas.
«La cirugía bariátrica actual es una cirugía segura. Hay que tenerle respeto, pero no miedo”, afirma.
Además, las mejoras en las técnicas quirúrgicas, la anestesia y los protocolos de recuperación han contribuido a aumentar significativamente la seguridad de estos procedimientos.
Una transformación que va más allá del peso
Más allá de los resultados físicos, la cirugía bariátrica puede generar un impacto muy positivo en la vida personal y emocional de los pacientes.
La mejora de la movilidad, la autoestima, la independencia y la calidad de vida forman parte de los beneficios que muchas personas experimentan tras la intervención.
El Dr. Ortiz recuerda especialmente el caso de un paciente que llegó a consulta con más de 220 kilos y una movilidad muy limitada. Tras la cirugía y el seguimiento adecuado, logró perder más de 120 kilos y recuperar una vida completamente activa.
«Hay pacientes que sienten que vuelven a vivir después de la cirugía”, destaca.
La importancia de una valoración médica personalizada
En ilahy contamos con especialistas en cirugía bariátrica y un equipo multidisciplinar altamente cualificado que estudia cada caso de forma individual.
Nuestro objetivo es ofrecer un tratamiento seguro, personalizado y adaptado a las necesidades reales de cada paciente, acompañándolo antes, durante y después de todo el proceso.
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